# April Tobie: “Lo que le falta a las niñas es que alguien les diga que cree en ellas”

- Fecha: 2026-05-11
- Autor: Próspera Team
- Categorías: Hondureños en Próspera
- Canonical: https://blog.prospera.co/april-tobie-lo-que-le-falta-a-las-ninas-es-que-alguien-les-diga-que-cree-en-ellas

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**[April Tobie creció en un barrio de Coxen Hole](/april-tobie-regreso-a-casa-como-embajadora-de-fundacion-prospera/)** donde el futuro no estaba garantizado. Hoy, desde la Fundación Próspera, trabaja para que ninguna niña de la isla tenga que responder “no” cuando le pregunten si alguien cree en ella.

Hay una pregunta sencilla que **April Tobie** le hace a las niñas con las que trabaja. Una pregunta que, en apariencia, no debería costar nada responder. “¿Hay alguien que te ha dicho que cree en vos?”.

La última vez que la hizo, la respuesta fue no. “Muchas tienen sueños grandes”, dice April. **“Escuché que una quería ser actriz. Hay una que quería ser piloto. Pero a veces lo que ellas sienten es que no tienen apoyo”.**

April conoce esa sensación desde adentro. Creció en Willy Warren, un barrio de Coxen Hole, en Roatán. Sabe que el entorno puede marcar un destino antes de que una persona tenga edad de elegirlo. **“La única manera que yo crecí es porque nos mudamos de esa comunidad”, reconoce**. “Si nos hubiéramos quedado, posiblemente mi futuro hubiera sido completamente diferente.”

## **El círculo que sostiene**

Lo que cambió la trayectoria de April no fue una institución ni un programa. Fue la gente. Su mamá. **Sus amigas, emprendedoras que venían de familias humildes y que aun así habían construido algo propio**. “Ellos me han motivado bastante”, dice. “Yo también vengo de una comunidad humilde, de una familia humilde, y ver que ellos salieron adelante con lo que tenían me hizo saber que yo también podía”.

Quería ser modelo. **En Honduras, a principios de su historia, ese sueño generaba más dudas que apoyo**. Los compañeros de escuela le decían, sin cruelidad pero sin fe: “No, that’s not gonna be possible”. Sus padres pensaban diferente. “Esa esperanza que mis papás me dieron fueron rotundamente lo que cambió mi destino”.

Hoy funge como **embajadora de la Fundación Próspera** con una certeza que viene de esa experiencia: lo que una niña necesita para transformar su vida no es tanto un recurso económico como un espacio donde alguien le diga que es capaz.

## **Una apuesta concreta**

April trabaja para traducir esa convicción en algo tangible. Habla de talleres, de programas de descubrimiento vocacional, de becas para las que sueñan con ser doctoras, abogadas, pilotos. **“Si ellas tuvieran programas, capacitaciones o _workshops_ donde pudieran descubrir qué les gusta, eso marcaría una diferencia enorme”,** dice.

No es una agenda abstracta. Es la corrección de una ausencia que ella misma vivió y que sigue viendo cuando pregunta, y la respuesta sigue siendo no.

**“Nosotros como Fundación Próspera queremos ser ese lugar que brinda esa oportunidad a todos aquellos niños que tienen sueños pero no tienen los recursos necesarios”, afirma**. “Sabemos que de aquí en adelante solo van a venir cosas grandiosas”.

La pregunta que April Tobie le hace a las niñas de Roatán tiene una respuesta pendiente. Ella está trabajando para que la próxima vez que alguien la formule, ninguna tenga que dudar.
