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Honduras Próspera Inc, COHEP, CANATURH y Senprende trazan juntos el futuro del turismo en Roatán

Por Próspera Team13 min de lectura

Honduras Próspera Inc. celebró el pasado 11 de abril el foro de alto nivel Roatán inspira; Honduras lidera, en el hotel Las Verandas, de Roatán. El encuentro reunió a estrategas internacionales, representantes del sector privado hondureño e instituciones públicas en torno a dos objetivos: construir colectivamente la hoja de ruta del turismo sostenible en las Islas de la Bahía y elevar el nivel de la discusión sobre las oportunidades para innovar y dinamizar el sector turístico hondureño. El evento fue organizado por Honduras Próspera Inc, en colaboración con CANATURH, COHEP, Senprende y el Roatán Tourism Bureau.

Las palabras inaugurales estuvieron a cargo de Anabel Gallardo, presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), quien ofreció un diagnóstico contundente del sector y llamó a la acción colectiva. 

Gallardo destacó que el turismo representa el 8,2% de la economía hondureña y es el cuarto generador de divisas del país, con más de 600 millones de dólares anuales, de los cuales al menos 270 millones provienen de las Islas de la Bahía. “Cuando crece el turismo, crece Honduras”, afirmó, al subrayar el impacto del sector en la cadena productiva nacional, incluyendo el consumo de al menos el 37% de la producción avícola por parte de hoteles y restaurantes.

Señaló además que el 90% de las empresas del sector son MIPYMES, lo que convierte al turismo en “una puerta real de inclusión económica”. Planteó como condiciones indispensables para el crecimiento sostenido la modernización de infraestructura, la seguridad jurídica, la sostenibilidad ambiental y la profesionalización del talento humano. En ese marco, anunció la celebración del III Foro Iberoamericano de Turismo, previsto del 1 al 3 de junio en San Pedro Sula, bajo el lema Tecnología y Desarrollo, InteligencIA que Potencia territorios. Cerró agradeciendo a Próspera la organización del encuentro: “Este evento coloca al turismo hondureño como un potencial que debemos aprovechar juntos”.

La jornada se abrió con la presentación de Gonçalo Hall, del Roatán Tourism Bureau, quien situó a Roatán como el destino de cruceros de mayor crecimiento en la región, con 2,1 millones de visitantes en 2025 y una inversión comprometida superior a los 150 millones de dólares en puertos, hospitalidad y mejoras urbanas. Hall advirtió, sin embargo, de que esa demanda no se está traduciendo en valor económico real: el 82% de los visitantes se marcha el mismo día con un gasto promedio de 60 dólares, frente a los 800 dólares de un huésped que pernocta o los 2.200 dólares de un buceador que permanece una semana. “Un buceador genera lo que gastan 36 pasajeros de crucero”, señaló. Identificó el problema de percepción como el principal freno a la conversión (Roatán es juzgada por las estadísticas nacionales de Honduras, cuando sus indicadores de seguridad son comparables a los de Bahamas o Cancún) y subrayó que la brecha no es de hechos sino de narrativa: el producto ha avanzado más que el relato que lo acompaña.

Presentó la hoja de ruta del Roatán Tourism Bureau articulada en cinco ejes: convertir la demanda de cruceros en estancias de siete días, proteger el arrecife y la cultura garífuna como activos irreplicables, corregir la percepción de seguridad con estrategia digital, unificar a todos los actores del sector bajo una sola voz, y apostar por un modelo que genere más ingresos con menos turistas pero de mayor valor. En el turno de preguntas, Hall fue rotundo sobre las consecuencias de no actuar: el riesgo real, advirtió, es seguir dañando el arrecife a cambio de 60 dólares por visitante. “Me parece un precio muy bajo para dañar una isla tan bonita como la que tenemos aquí”, afirmó. Como proyecto horizonte, anunció Longevity Roatán, orientado al segmento de bienestar y longevidad, un mercado global valorado en 5,6 billones de dólares para 2027, con estancias promedio superiores a los 14 días.

La necesidad de una narrativa turística propia

La jornada se estructuró en dos paneles de expertos con sesiones de preguntas y una conferencia de cierre. El Panel 1, Estrategia, Gobernanza e Inversión, abordó cómo se construye un destino de clase mundial con la participación de Alejandro Castro Alfaro, estratega internacional en turismo y ex director del Instituto Costarricense de Turismo; Adolfo Pineda, presidente de CANATURH; y Erick Brimen, CEO y cofundador de Honduras Próspera Inc.

Castro Alfaro centró su intervención en el potencial diferencial de Roatán y lanzó un consejo directo a gestores y ciudadanía hondureña: hay que creérselo. En su país, explicó, lo que funciona no es solo la infraestructura o los atractivos naturales, sino la retórica del destino turístico: el orgullo colectivo que se traduce en consistencia. Lo que mejor rankea en todas las encuestas, señaló, es el propio costarricense, su actitud, su constancia, el hecho de que todos hablan el mismo idioma cuando se trata de vender su país al mundo. 

Para Castro Alfaro, la isla tiene un modelo turístico por construir y una narrativa atractiva por desarrollar, y ese es exactamente el punto de partida de los destinos que logran posicionarse globalmente. A preguntas del público, precisó que el posicionamiento turístico de Costa Rica no fue el resultado de una estrategia planificada desde el principio, sino de décadas de decisiones acumuladas, desde la abolición del ejército hasta campañas de educación ambiental en los años ochenta, que construyeron una cultura de orgullo y consistencia. El mensaje para Honduras, subrayó, es que ese proceso puede acelerarse si existe voluntad colectiva y alineamiento entre todos los actores del destino.

Adolfo Pineda ofreció un diagnóstico franco sobre los desafíos estructurales del sector. Subrayó que la inversión privada en turismo exige reglas claras: el empresario necesita saber dónde puede construir, qué zonas deben preservarse y cuáles son los marcos que definen su riesgo antes de comprometer capital. “Nuestro ordenamiento jurídico tiene que estar claro. El inversor sabe cuándo puede asumir el riesgo”, planteó. Identificó también la conectividad y la infraestructura vial, hídrica y energética como cuellos de botella urgentes: el turismo crece a un ritmo que las infraestructuras no logran acompañar. En materia de talento fue igualmente directo: “No somos profesionales, no tenemos buen servicio al cliente”, reconoció, al tiempo que anunció el objetivo de impulsar una cuarta escuela gastronómica en Roatán. Cerró con una frase que condensó el espíritu del foro: “Honduras es difícil de encontrar, fácil de enamorarse. Hagamos que sea fácil encontrarnos”.

Erick Brimen, CEO y cofundador de Honduras Próspera Inc, definió el espíritu del proyecto: “Nosotros vinimos a Roatán a construir, junto a su gente, con su identidad, desde su historia, hacia un futuro lleno de prosperidad para la mayor cantidad de gente posible”. Ante la propuesta de Pineda sobre la cuarta escuela gastronómica, Brimen expresó su respaldo e indicó que Próspera trabajará para sumar también a empresarios locales. Amplió luego la reflexión hacia la economía productiva hondureña: sectores como el café, el chocolate, la maquila, la madera y la fruta operan por debajo de su potencial porque el país exporta materias primas cuando podría exportar experiencias y productos de mayor valor agregado. 

En el caso de la industria textil, planteó que añadir valor a las maquilas existentes es el camino hacia una verdadera industria de la moda hondureña con proyección internacional. En esa lógica, anunció que Próspera trabaja en un espacio donde los visitantes puedan conectar directamente con diseñadores hondureños, una experiencia pensada no para la visita puntual, sino para construir una relación recurrente con el visitante que quiera regresar. 

Brimen también abordó una inquietud que lleva años con él: la escasa presencia de población local en posiciones de gerencia y liderazgo. Cerrar esa brecha, dotando a los isleños de herramientas para gestionar, atraer inversión y liderar, es para él parte esencial de lo que Próspera aspira a construir junto a la comunidad.

Brimen trazó también el mapa de ventajas competitivas que, en su visión, posicionan a Roatán por encima de las mejores alternativas del Caribe. La isla, señaló, tiene el privilegio de formar parte de Honduras: eso significa proximidad geográfica a una abundante reserva de capital humano, acceso directo a materias primas, desde alimentos hasta materiales de construcción, y una ubicación fuera del corredor de huracanes que la convierte en una apuesta de menor riesgo para el inversor. “Roatán es la isla mejor posicionada del Caribe”, afirmó. Sin embargo, identificó con claridad el principal freno para materializar ese potencial: la falta de infraestructura turística básica. Más habitaciones, más oferta hotelera, esa es la condición esencial para atraer más vuelos directos y escalar el destino. Con esa base, planteó, Roatán tiene todo para convertirse en una isla de posicionamiento de lujo a nivel internacional.

A preguntas del público sobre su visión a cinco años, Brimen fue más allá del turismo para situar a Roatán en una dimensión estratégica mayor: la isla está llamada a convertirse en un centro financiero internacional desde el que proyectar inversión hacia tierra firme, replicando el modelo que han seguido Dubai para el Medio Oriente o Hong Kong para el sur de Asia. Lo más difícil, subrayó, ya está hecho: Próspera ha construido el sistema normativo especial que permite a Roatán funcionar como un destino de capital y talento con estándares internacionales. Ese marco, que en otros países tardó generaciones en consolidarse, está ya operativo en la isla. Consultado sobre qué haría si fuera presidente de la República, su respuesta fue igualmente concreta: establecería una oficina de trabajo en la isla, con presencia mínima de tres a cinco días al mes, y gestionaría la apertura de representaciones consulares de Estados Unidos y Canadá en Roatán, como señal inequívoca de confianza institucional en el destino.

El impacto de la IA en la gestión turística

El Panel 2, Tecnología, Emprendimiento y MIPYME Turística, exploró cómo la inteligencia artificial puede elevar la competitividad isleña, con las intervenciones de Alan García, de Arivex y ServeSense; Evelyn Perdomo, subsecretaria de Asistencia Técnica de Senprende; y Eyby Aguirre, gerente de comunicaciones de COHEP.

Alan García, innovador en tecnología para hospitalidad de Arivex y ServeSense, centró su intervención en una pregunta concreta: ¿cómo puede la inteligencia artificial transformar las operaciones de un pequeño o mediano negocio turístico? García arrancó con un dato que define el momento: Roatán está recibiendo picos de 19.000 visitantes en un solo día, con un crecimiento del 43%, un volumen que muchos operadores locales no están en condiciones de gestionar con sus estructuras actuales. Ahí, argumentó, es donde la IA deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una herramienta de supervivencia competitiva. García desglosó las palancas concretas que la tecnología pone al alcance de cualquier operador: visibilidad digital para llegar a más viajeros, chatbots que responden en tiempo real a consultas y reservas sin necesidad de ampliar plantilla, precios dinámicos que permiten optimizar ingresos según la demanda, y mejora continua del servicio a partir del análisis de interacciones con el cliente. El resultado, subrayó, no es una promesa a largo plazo: el retorno de la inversión en este tipo de soluciones es prácticamente inmediato, lo que las convierte en una opción accesible y urgente para la MIPYME turística de la isla.

Evelyn Perdomo, subsecretaria de Asistencia Técnica de Senprende, llevó al foro la voz del emprendedor hondureño y su mensaje fue de convicción: hay que soñar en grande. Perdomo subrayó que el momento actual abre una oportunidad real para que los emprendedores tomen el protagonismo en el desarrollo del sector turístico y contribuyan a multiplicar las cifras de crecimiento que la isla ya está registrando. “Los emprendedores podemos vincularnos”, afirmó, refiriéndose al ecosistema de colaboración que eventos como este foro ayudan a construir. Cerró su intervención con un mensaje de confianza en el rumbo del país: en línea con la visión del presidente Asfura, Honduras y sus emprendedores, aseguró, van a estar bien.

Eyby Aguirre situó la digitalización como condición indispensable para que el turismo hondureño dé el salto competitivo que su potencial exige. Señaló que Honduras se encuentra en una etapa inicial de transformación digital, con una brecha significativa en las MIPYMES: muchos operadores carecen de sistemas de reservas en línea, presencia digital optimizada o gestión activa de su reputación en plataformas como TripAdvisor y Google Reviews. Planteó la necesidad de avanzar hacia plataformas nacionales de reservas, uso de inteligencia artificial para personalizar experiencias y formación digital para los pequeños empresarios del sector.

Pero fue más allá de la tecnología para situar el debate en un plano más profundo: “El turismo debe contribuir al gran objetivo nacional de Honduras: cultivar, retener y potenciar el talento. Todo lo que pensamos para el desarrollo económico comienza en el desarrollo humano. Si nos olvidamos de las personas, no hay desarrollo económico”. Puso como referente regional a República Dominicana, un destino que, en su análisis, no supera a Honduras en atractivos naturales, pero sí en preparación y sofisticación digital, y cerró con una idea que atravesó toda su intervención: “Un turismo de calidad es, en última instancia, un turismo que dignifica y que retiene talento”.

La jornada cerró con una conferencia de Alejandro Castro Alfaro que situó el debate en una dimensión global y urgente. El turismo mundial, explicó, no está en recuperación: ya cambió. Con 1.520 millones de turistas internacionales en 2025 —un nuevo récord— y un gasto global que supera los 1,9 billones de dólares, el viajero del futuro ya no busca consumir un destino sino transformarse en él. Castro Alfaro trazó los cinco grandes cambios que definen al nuevo turista: la búsqueda de experiencias con propósito en lugar del consumo pasivo; la reserva directa en detrimento de los intermediarios tradicionales; la exigencia de un turismo ya no solo sostenible sino regenerativo —que deje el destino mejor de como lo encontró—; una demanda polarizada entre el lujo y la alta sensibilidad al precio, con el segmento medio debilitado; y el auge del bienestar integral como motivación de viaje.

Frente a ese contexto, Castro Alfaro lanzó una advertencia directa: el activo natural de Roatán es extraordinario, pero un activo turístico no es un destino exitoso por sí solo. La ecuación, subrayó, exige sumar servicio y ecosistema turístico para construir posicionamiento. Y ese posicionamiento hay que definirlo con urgencia, porque la ventana de oportunidad es de tres a cinco años: el mercado norteamericano pudiente, los mercados europeos en búsqueda de destinos seguros y la debilidad de muchos competidores regionales coinciden en un momento que no se repetirá. “Si ustedes no definen su modelo de destino, el mercado lo va a definir por ustedes”, advirtió. Y concluyó con una frase que resumió el espíritu de toda la jornada: el mayor competidor de Roatán no es otro destino: es el tiempo.

El foro cerró con tres compromisos colectivos asumidos por los participantes: construir la gobernanza que Roatán necesita para convertir volumen en valor; garantizar que las herramientas tecnológicas e institucionales lleguen al emprendedor local en primera línea del destino; y desarrollar, entre el sector privado, el gobierno y las instituciones, una narrativa unificada de un destino que inspira, que lidera y que sabe hacia dónde va.

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