Noticias
Alejandro Castro Alfaro: “Si ustedes no definen su modelo de destino, el mercado lo va a definir por ustedes”
Por Próspera Team2 min de lectura

Alejandro Castro Alfaro, estratega internacional en turismo y ex director del Instituto Costarricense de Turismo, participó en el foro Roatán inspira; Honduras lidera con una doble intervención, panel y conferencia de cierre, que dejó un mensaje de fondo inequívoco: Roatán tiene ventajas que Costa Rica no tiene, pero le falta lo que Costa Rica sí construyó: narrativa, consistencia y orgullo colectivo.
En el primer panel, Castro Alfaro respondió a la pregunta de qué tiene Roatán que no tiene Costa Rica con una reflexión que invirtió los términos habituales del debate. Costa Rica, explicó, lleva décadas atrapada en su propio éxito: el posicionamiento de sostenibilidad es tan rígido que ya no puede reinventarse. Roatán, en cambio, está ante una hoja en blanco. Tiene el segundo arrecife de coral más grande del mundo, tiene la cultura garífuna —única en el Caribe— y tiene la posibilidad de construir su modelo desde cero. Su consejo fue directo: “Hay que creérselo”. Y lo ilustró con el dato que más orgullece a Costa Rica —no sus parques naturales, no sus certificaciones verdes— sino el propio costarricense: su actitud, su constancia, el hecho de que todos hablan el mismo idioma cuando se trata de vender su país al mundo.
En el turno de preguntas precisó que ese posicionamiento no fue el resultado de una estrategia planificada, sino de décadas de decisiones acumuladas —desde la abolición del ejército hasta campañas de educación ambiental en los años ochenta— que construyeron una cultura de orgullo compartido. La lección para Honduras: ese proceso puede acelerarse si existe voluntad colectiva y alineamiento entre todos los actores del destino.
En la conferencia de cierre, Castro Alfaro amplió el diagnóstico al plano global. El turismo mundial no está en recuperación, advirtió: ya cambió. Con 1.520 millones de turistas internacionales en 2025 —un nuevo récord— y un gasto global que supera los 1,9 billones de dólares, el viajero del futuro ya no busca consumir un destino sino transformarse en él. Trazó los cinco grandes cambios que redefinen al nuevo turista: la búsqueda de experiencias con propósito, la reserva directa sin intermediarios, la exigencia de un turismo regenerativo que mejore el destino, una demanda polarizada entre el lujo y la sensibilidad extrema al precio, y el auge del bienestar integral como motivación central del viaje.
Frente a ese contexto, lanzó su advertencia más contundente: “Si ustedes no definen su modelo de destino, el mercado lo va a definir por ustedes”. Y cerró con la frase que resumió el espíritu de toda la jornada: el mayor competidor de Roatán no es otro destino: es el tiempo.